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Filamento o resina

Filamento para cosas que sirven para algo. Resina para figuras pequeñas con mucho detalle. La impresora de filamento y la impresora de resina no son dos gamas de lo mismo, sino dos máquinas distintas que hacen cosas distintas. Comprar la impresora equivocada sale caro.

Cómo funciona cada una

La impresora de filamento funde un hilo de plástico y lo va dejando en capas. La impresora de filamento es la que sale en los vídeos. Hace piezas resistentes y grandes, y el plástico no da ningún problema. La pieza se puede tocar con la mano en cuanto la impresora termina.

La impresora de resina funciona de otra manera. Tiene una cubeta con líquido y una pantalla que endurece ese líquido con luz ultravioleta, capa a capa. El detalle que consigue la impresora de resina no lo alcanza ninguna impresora de filamento. A cambio, la pieza sale pegajosa y no debe tocarse sin guantes. La pieza debe lavarse en alcohol y curarse con luz antes de usarse.

La comparación en números

Esto es lo que hay en el catálogo, con los precios de hoy. Las dos primeras filas de precio salen iguales, y no es un fallo de la tabla. Por la máquina se paga lo mismo. La diferencia está en todo lo demás.

FilamentoResina
Modelos que seguimos5417
La más barata169 €169 €
La mitad está por debajo de399 €399 €
Volumen habitual17,6 litros5,9 litros
El kilo de material12,49 € a 43,99 €15,99 € a 32,99 €
Hace falta algo másNoSí: lavado y curado, desde 69 €

Fíjate en el volumen. La impresora de resina trabaja en un espacio mucho más pequeño, y eso no es un defecto, porque la impresora de resina está hecha para piezas pequeñas. Si tu pieza no cabe en la palma de la mano, la impresora de resina no te sirve.

¿Y la pieza, cómo sale de resistente?

Esta es la diferencia que más gente descubre tarde. Una pieza de filamento aguanta golpes y se dobla un poco antes de romper. Una pieza de resina es dura, pero también es frágil: si se cae al suelo, salta en trozos. Hay resinas preparadas para aguantar más, y cuestan bastante más caras.

La resina tiene además un problema con el sol. La luz ultravioleta es lo que la endurece, y esa misma luz la sigue endureciendo con el tiempo. Una figura de resina en una ventana se vuelve quebradiza al cabo de meses y suele amarillear. Para una pieza que va a estar fuera o al sol, la resina no es la opción.

Con filamento pasa algo parecido pero con el calor. El PLA, que es el material barato y el que vas a usar casi siempre, se reblandece dentro de un coche al sol. Para piezas que van a pasar calor hay que subir a PETG o a ABS, que cuestan poco más pero son más difíciles de imprimir.

¿Y para vivir con ella en casa?

Aquí la diferencia es grande y casi nunca se cuenta. Una impresora de filamento puede estar en el salón. Huele poco cuando imprime PLA y no pide nada especial. La impresora termina la pieza, tú la despegas y ya está.

Una impresora de resina necesita un lugar con buena ventilación, guantes, alcohol y un cubo para los restos, que no deben tirarse por el fregadero. Cada pieza lleva su rato de trabajo después de imprimir, y ese rato no se lo salta nadie. Si eso te da pereza, ya tienes la respuesta.

Entonces, ¿cuál?

Filamento si vas a hacer piezas de repuesto, soportes, cajas, juguetes, prototipos y cosas parecidas. En filamento está casi todo el catálogo: 54 modelos, frente a 17 de resina.

Resina si lo tuyo son miniaturas de rol, maquetas, figuras o joyería. En resumen, cualquier pieza que se mire de cerca. Y contando con que el lavado y el curado son parte del trabajo.

Antes de decidir, mira lo que cuesta mantener cada una en la guía de cuánto cuesta de verdad.

Si te interesa este mundo, en nuestra página puedes comparar decenas de modelos y ver sus características.

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